Aprobación de Trump cae a 35% y demócratas lideran en economía
Encuesta de Reuters/Ipsos muestra que por primera vez en casi una década los demócratas son vistos como mejores gestores económicos.
Por El Economista ·
- La aprobación de Trump cayó al 35%, cerca de su mínimo histórico.
- Por primera vez en casi una década, los demócratas lideran en gestión económica.
- Los demócratas aventajan por 5 puntos en intención de voto para el Congreso.
La aprobación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cayó al 35 por ciento, según una encuesta de Reuters/Ipsos publicada este martes. El sondeo, realizado entre el miércoles y el lunes, también reveló que por primera vez en casi una década los estadounidenses consideran que los demócratas son mejores gestores de la economía que los republicanos.
El índice de aprobación presidencial bajó desde el 37 por ciento de una encuesta anterior del mes pasado, y se sitúa a solo un punto porcentual del nivel más bajo de su mandato. La gestión económica de Trump, incluida el alza de precios de la energía por la guerra con Irán, podría lastrar las posibilidades de su partido en las elecciones legislativas de noviembre.
Alrededor del 37 por ciento de los votantes registrados dijeron que el Partido Demócrata tiene un mejor enfoque de la economía estadounidense, frente al 36 por ciento que se decantó por el Partido Republicano. Otro 27 por ciento dijo no estar seguro o que otro partido lo haría mejor.
Los republicanos habían mantenido la ventaja en materia económica durante la mayor parte del primer mandato de Trump y durante los cuatro años de mandato del expresidente demócrata Joe Biden y hasta bien entrado el segundo mandato de Trump. La encuesta también mostró que el 42 por ciento de los electores registrados votaría a un demócrata y el 37 por ciento a un republicano si los comicios se celebraran ahora.
Los independientes encuestados se decantaron por los demócratas frente a los republicanos por 12 puntos porcentuales. Los republicanos defenderán sus estrechas mayorías en el Congreso en las elecciones del 3 de noviembre.
Fuente original: El Economista