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CCE cumple 50 años: el poder empresarial que se adapta sin cambiar su esencia

El organismo cúpula del empresariado mexicano celebra medio siglo de influencia política, pero académicos señalan que su núcleo ideológico sigue anclado en el neoliberalismo y que la democratización fue solo narrativa.

CCE cumple 50 años: el poder empresarial que se adapta sin cambiar su esencia

Por La Jornada — Portada ·

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) conmemora su 50 aniversario, aunque su origen real se remonta a 1975, cuando surgió como un movimiento político y de clase contra el reformismo del entonces presidente Luis Echeverría. A lo largo de estas cinco décadas, el organismo ha incorporado temas como derechos humanos y sostenibilidad a su agenda, y ha sabido adaptarse a cada gobierno, alternando entre la confrontación y el cabildeo, según académicos consultados.

Investigadores como María de los Ángeles Cortés, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc), coinciden en que el "núcleo ideológico" del CCE permanece intacto desde sus inicios: defensa de la propiedad privada, libre mercado, reducción de impuestos, desregulación y privatización de empresas públicas. La declaración de principios publicada en 1976 en el periódico Excélsior ya colocaba a la empresa como célula básica de la economía, por encima del Estado.

A pesar de su discurso de democratización, las decisiones siguen concentradas en las grandes empresas, sin representación real para los pequeños y medianos empresarios, que generan 70 por ciento del empleo en el país. Así lo señalan los investigadores Matilde Luna y Ricardo Tirado, quienes documentaron que el CCE nació como un frente de todo el empresariado nacional con el objetivo de frenar el reformismo de Echeverría e influir en la sucesión presidencial.

El CCE fue una respuesta al "modelo compartido" de esa administración, que priorizaba la distribución, la rectoría del Estado en la economía y el aumento del gasto público, al cual los empresarios atribuían la inflación. También protestaron por la visita del presidente chileno Salvador Allende a México y por el acercamiento con Cuba.

Cortés explica que, aunque los empresarios querían un Estado pequeño, ese mismo Estado los apoyó durante tres décadas de desarrollismo, permitiéndoles acumular el poder que hoy ostentan. Esta contradicción marcó la relación del CCE con los gobiernos, que ha ido desde la confrontación hasta la "diplomacia económica" en las negociaciones de acuerdos comerciales.

Fuente original: La Jornada — Portada