Consolidar deudas o recurrir a una reparadora: qué conviene según el nivel de endeudamiento
Expertos explican cuándo conviene cada opción y cómo afecta el historial crediticio
Por El Economista ·
- Expertos distinguen entre consolidar deudas y acudir a una reparadora según la capacidad de pago.
- La consolidación agrupa créditos en uno solo y puede mejorar condiciones, pero no siempre reduce el costo total.
- La reparadora negocia quitas, aunque puede afectar el historial crediticio por años.
Cuando las deudas rebasan la capacidad de pago, los especialistas distinguen dos caminos según el punto en el que se encuentre el deudor: la consolidación, si aún conserva capacidad de pago y gestión, o una reparadora de deudas para negociar una quita, si el adeudo ya superó todas las posibilidades reales. Cada estrategia tiene efectos distintos sobre el historial crediticio.
De acuerdo con Luis Rubén Chávez Tostado, director ejecutivo de Zenfi y yotepresto, mientras la consolidación aún ofrece una solución positiva, la reparadora puede manchar el historial crediticio por muchos años. Nitzia Vázquez Carrillo, profesora en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que la consolidación agrupa todos los créditos de una persona en uno solo y facilita su gestión. Por ejemplo, alguien con tres tarjetas de crédito y un préstamo personal, con fechas de corte diferentes, puede tener dificultades para liquidar por separado. "La ventaja sería simplificar la gestión de estas deudas", comentó.
Para Chávez Tostado, la consolidación también ayuda cuando los productos se contrataron en condiciones desfavorables por desconocimiento, como una tarjeta con una tasa de interés muy alta. Al consolidar, dijo, se suelen conseguir condiciones más atractivas: "Tomas todas tus deudas: tarjetas de crédito, préstamo personal, préstamo de nómina, y las conviertes en un solo préstamo con una tasa más baja, un pago fijo y posibilidad de hacer pagos anticipados sin penalización".
Sin embargo, Vázquez Carrillo advirtió que no siempre resulta así y que el costo total puede ser mayor que la suma de las deudas. "Puede ser que, en lugar de pagar 25,000 pesos por cinco tarjetas, las juntan y te cobran 7,500 pesos. Suena bien porque reduce el pago mensual, pero ojo, en el largo plazo puede resultar más costoso que incluso la suma de las deudas totales", afirmó la doctora en Economía por la UNAM. Para evitarlo, es necesario conocer la Tasa de Interés Anual, el Costo Anual Total (CAT) y las demás condiciones del crédito.
Si las condiciones son favorables, el deudor puede liquidar sin afectaciones mayores en su historial. Al consolidar, las deudas originales aparecen como cerradas y se genera un nuevo crédito; si se paga a tiempo y sin percances, los reportes serán favorables. "Lo importantísimo es que la consolidación es una opción para personas que tienen buen historial porque está dentro de su capacidad de pago y, además, como han venido pagando a tiempo sus deudas, pueden conseguir mejores condiciones de pago", mencionó Chávez Tostado.
Vázquez Carrillo aclaró que la consolidación de deuda puede formar parte de los bancos o de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) para alivianar la carga de pasivos de la clientela, ya que la figura de "consolidadora de deuda" no forma parte del sistema financiero mexicano. La reparadora, en cambio, suele solicitarse cuando hay sobreendeudamiento y existen atrasos, y puede buscar una solución para liquidar el adeudo mediante quitas.
Fuente original: El Economista