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El Mundial probó las redes 5G; ahora las telefónicas deben probar que son negocio

Operadores de México, EE.UU. y Canadá superaron la prueba técnica, pero enfrentan el reto de monetizar las inversiones en 5G.

El Mundial probó las redes 5G; ahora las telefónicas deben probar que son negocio

Por El Economista ·

El Mundial de futbol de 2026 puso a prueba las redes móviles de América del Norte, demostrando su capacidad para manejar concentraciones extraordinarias de tráfico. Sin embargo, superada la prueba técnica, la industria de telecomunicaciones enfrenta el desafío pendiente desde el nacimiento del 5G: convertir esas capacidades en un negocio rentable y recuperar las inversiones realizadas.

Durante el torneo, México habilitó 330 MHz de espectro temporal para Telcel, AT&T y Altán Redes; Estados Unidos utilizó redes privadas 5G y network slicing en estadios, mientras Canadá reforzó su infraestructura para absorber 510 TB de tráfico móvil en los 13 partidos disputados entre Toronto y Vancouver. Las estrategias variaron, pero todas coincidieron en la necesidad de responder a las demandas de aficionados, medios, sistemas digitales y servicios de seguridad.

En México, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) autorizó temporalmente frecuencias adicionales en bandas de 600 MHz, 1.9 GHz, 2.5 GHz y 3.5 GHz para enfrentar los picos de tráfico en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Telcel se convirtió en el primer operador mexicano en explotar comercialmente la banda de 600 MHz, mientras AT&T activó una red 5G en el estadio Akron de Guadalajara.

Las autorizaciones incluyeron descuentos económicos condicionados al cumplimiento de compromisos de cobertura. Tras el torneo, la CRT informó que las compañías mejoraron 854 sitios con LTE y desplegaron más de 102 sectores 5G en los estadios mundialistas.

El partido inaugural en el Estadio Azteca generó alrededor de 60.4 TB de tráfico móvil en cuatro horas, con un consumo promedio de 690 MB por asistente, según TeleSemana. Este volumen equivale al consumo mensual de 9,644 usuarios móviles, concentrado en un breve lapso, y los picos de demanda se asociaron con momentos de alta actividad de los aficionados compartiendo contenido.

Fuente original: El Economista