Elvis Guerra relata extorsión: tiroteo en su casa fue su 'regalo de cumpleaños'
La diseñadora del vestido de Sheinbaum dice que extorsionadores le exigieron 200 mil pesos y que hay cientos de víctimas en Juchitán.
Por El Financiero ·
- Elvis Guerra denuncia que extorsionadores le exigieron 200 mil pesos
- La diseñadora recibió apoyo de Sheinbaum y del gobernador de Oaxaca
- Afirma que hay cientos de víctimas de extorsión en Juchitán
La diseñadora Elvis Guerra, quien bordó el vestido de la presidenta Claudia Sheinbaum para la ceremonia del Grito de Independencia, explicó que el ataque armado contra su casa ocurrió tras mucho tiempo de amenazas y que los agresores esperaron a su cumpleaños.
En entrevista con Azucena Uresti, Guerra relató que los extorsionadores la contactaron por mensajes de WhatsApp durante mucho tiempo y que la presión se intensificó a partir del 8 de agosto, cuando comenzaron a exigirle una cantidad de dinero sin margen de negociación. De acuerdo con su testimonio, le pidieron 200 mil pesos.
La poeta muxe recibió una llamada de la presidenta Sheinbaum para ofrecerle su apoyo y también conversó con Salomón Jara, gobernador de Oaxaca. Según contó, el gobernador le ofreció integrarla al mecanismo de protección y le asignó escoltas: "Hay un riesgo real y mi vida peligra. Accionaron contra mi vivienda. Y, bueno, sí ha habido respuesta inmediata".
Guerra narró que hace unos días viajó a Europa para presentar un libro y regresó para inaugurar su salón de fiestas con la celebración de su cumpleaños. Al día siguiente, dijo, tirotearon su casa y le enviaron un mensaje para decirle que ese era su regalo de cumpleaños y que tenía que pagar.
La artesana afirmó que hay cientos de víctimas en Juchitán bajo la misma mecánica: "Normalmente cuando te niegas a pagar el cobro de piso, te tirotean y el siguiente paso es irte de Juchitán. Pero en este momento irme no es una opción y no va a ser una opción".
Elvis Guerra es fundadora de Creaciones Biulú, taller textil desde el que busca preservar las técnicas tradicionales de bordado de Juchitán, y acaba de abrir un salón de fiestas. Aseguró que la protección del gobierno federal, estatal y el "blindaje mediático" le dan ánimos para quedarse: "No me voy a ir, aquí me voy a quedar con todo lo que eso implique". También hizo un llamado a la empatía y reiteró que en Juchitán los negocios están cerrando y la gente no sale por los procesos de extorsión.
Fuente original: El Financiero