Franquicias mexicanas: sectores con mayor oportunidad en EU y Canadá
Alimentos, cuidado personal y servicios en español, entre los nichos detectados por asociaciones.
Por El Economista ·
- AMF firmó convenio con asociaciones de EU y Canadá para impulsar la expansión de franquicias mexicanas.
- Sectores con oportunidad: alimentos, cuidado personal, fitness, servicios para empresas y servicios en español.
- Recomiendan investigar el mercado antes de elegir estado; Florida, Texas y Georgia son opciones.
La Asociación Mexicana de Franquicias (AMF) firmó un convenio con la International Franchise Association (IFA) y la Canadian Franchise Association (CFA) para facilitar la expansión de marcas mexicanas en Estados Unidos y Canadá. El acuerdo busca intercambiar información sobre regulación, propiedad intelectual, costos, cadenas de suministro y estrategias de entrada.
Betsy Eslava, presidenta de la AMF, señaló que México tiene marcas extraordinarias que ya han demostrado que pueden crecer y competir, y que el reto es que más crucen fronteras. Sherry McNeal, de la CFA, mencionó que los alimentos, el cuidado personal, la belleza, el fitness y los servicios para empresas son puertas de entrada para las marcas mexicanas.
McNeal recomendó analizar qué ofrece la marca, realizar investigación de mercado, trabajar en posicionamiento y desarrollar un plan de expansión. En Estados Unidos, Alan Catlet, de la IFA, destacó el sector de alimentos y bebidas, pero también nichos como el cuidado de adultos mayores, guarderías y servicios en español, debido al creciente interés por el idioma.
Catlet sugirió que los estados de Florida, Texas y Georgia pueden ser opciones por sus legislaciones claras y fuerza laboral amplia. Sin embargo, advirtió que elegir un estado no debe ser el primer paso; antes hay que conocer regulaciones, consumidores y competencia.
Eslava subrayó que una parte importante de la industria está conformada por pymes que usan el modelo de franquicia para crecer. El convenio busca que más marcas mexicanas aprovechen las oportunidades en Norteamérica.
Fuente original: El Economista