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Huracán Polo baja a categoría 4 frente al Pacífico mexicano; lluvias continuarán 48 horas

El ciclón, que el martes alcanzó categoría 5, mantiene lluvias intensas en Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Jalisco; CFE despliega operativo preventivo

Huracán Polo baja a categoría 4 frente al Pacífico mexicano; lluvias continuarán 48 horas

Por EL PAÍS México ·

El huracán Polo se degradó en la madrugada de este miércoles a categoría 4, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional. El ciclón avanza mar adentro en paralelo a las costas del Pacífico mexicano, sin que por ahora se contemple que toque tierra, aunque sus efectos ya se sienten en varios estados del país.

El martes, Polo alcanzó la categoría 5, la máxima en la escala Saffir-Simpson. Esa intensificación acelerada solo se había registrado antes con otros dos ciclones en el Pacífico mexicano: Patricia en 2015 y Otis en 2023. Las lluvias intensas se han concentrado en Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Jalisco, donde las autoridades advirtieron sobre riesgo de inundaciones, deslaves, desbordamientos y oleaje de hasta cuatro metros.

Ante el embate del fenómeno, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó de un despliegue preventivo en su infraestructura. La empresa estatal detalló que cuenta con más de 2.000 electricistas, 342 grúas, más de 500 vehículos ligeros, 87 plantas de emergencia, 85 torres de iluminación, cuatro helicópteros y equipos satelitales de comunicación. El operativo abarca puntos estratégicos en Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y Baja California Sur.

Las clases fueron suspendidas en varios puntos de Guerrero y Michoacán, y la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la población seguir las indicaciones de Protección Civil. También se activaron las fases preventivas de los planes DN-III-E y Marina.

En Acapulco, la lluvia no ha dado tregua. Las calles de la costera Miguel Alemán presentan encharcamientos e inundaciones frente a hoteles de lujo, sin turistas a la vista. Comerciantes del centro han cerrado sus negocios ante la falta de clientes y el temor a la rapiña, mientras algunos trabajadores de cadenas hoteleras esperan bajo los paraguas. José Antonio García, de 34 años, describió los últimos tres días como de angustia para su familia.

Polo ocurre casi tres años después de que Otis, de magnitud similar, devastara Acapulco y dejara cerca de 70 muertos.

Fuente original: EL PAÍS México