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Robo de combustible en México evoluciona a mini refinerías clandestinas

El huachicol pasó de la ordeña en ductos de Pemex a una estructura industrial con refinerías 'invisibles' para las autoridades.

Robo de combustible en México evoluciona a mini refinerías clandestinas

Por Reforma ·

El robo de combustible en México ha dejado de ser una simple ordeña en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) para convertirse en una operación industrial, según un reporte de Reforma. Ahora, los delincuentes operan mini refinerías que resultan 'invisibles' para las autoridades, lo que representa un nuevo desafío en la lucha contra el huachicol.

Estas refinerías clandestinas procesan el combustible robado, lo que permite a los grupos criminales obtener un producto más refinado y con mayor valor en el mercado negro. La evolución del delito implica una mayor sofisticación y capacidad técnica, así como una inversión significativa en infraestructura.

El cambio de modus operandi complica la detección por parte de las fuerzas de seguridad, ya que las mini refinerías pueden estar ubicadas en lugares remotos o camufladas en instalaciones aparentemente legales. Las autoridades enfrentan ahora el reto de identificar y desmantelar estas operaciones, que representan una pérdida millonaria para Pemex y para el Estado mexicano.

El reporte subraya la necesidad de actualizar las estrategias de combate al robo de combustible, que históricamente se había centrado en la vigilancia de ductos y la detección de tomas clandestinas. La nueva modalidad requiere de inteligencia y coordinación entre distintas corporaciones para rastrear la cadena de producción y distribución del combustible ilegal.

Fuente original: Reforma