Sobrevivientes del derrame tóxico en Sonora exigen atención médica y reparación tras 12 años de abandono
Comunidades afectadas por el desastre de Grupo México en 2014 denuncian falta de tratamientos y remediación, mientras crece el número de enfermos y fallecidos.
Por EL PAÍS México ·
- Un hospital prometido para víctimas del derrame tóxico de 2014 en Sonora nunca fue construido.
- Las ocho comunidades afectadas reportan enfermedades y muertes sin atención médica adecuada.
- Exigen al gobierno y a Grupo México cumplir con la remediación y reparación del daño.
Sobrevivientes del derrame tóxico del río Sonora, ocurrido en 2014, denuncian que un hospital prometido para atender a las víctimas nunca fue construido y que, tras 12 años, siguen sin recibir atención médica ni reparación del territorio. Las ocho comunidades más afectadas por el desastre ambiental causado por Grupo México han visto enfermar y morir a decenas de pobladores ante la falta de tratamientos.
El derrame, ocurrido en agosto de 2014, liberó 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado en el río Sonora, afectando a más de 20 mil personas en varios municipios. A pesar de los compromisos de remediación y de un fondo de salud, los habitantes aseguran que los recursos no han llegado y que el hospital anunciado como parte de la reparación sigue siendo un proyecto fantasma.
Líderes comunitarios señalan que las enfermedades renales, dermatológicas y respiratorias son recurrentes entre los afectados, y que la falta de acceso a especialistas agrava su situación. Además, la contaminación del suelo y del agua persiste, limitando las actividades agrícolas y ganaderas, base de su economía local.
Organizaciones civiles han documentado al menos 60 muertes relacionadas con la exposición a los contaminantes, aunque las cifras oficiales son menores. Los pobladores exigen al gobierno federal y a la empresa minera que cumplan con los acuerdos de reparación, que incluyen atención médica integral, monitoreo ambiental y compensaciones económicas.
El caso ha sido llevado a instancias internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que ha emitido medidas cautelares a favor de las comunidades. Sin embargo, los afectados denuncian que las autoridades han mostrado indiferencia y que la empresa ha evadido sus responsabilidades, lo que perpetúa la crisis humanitaria en la región.
Fuente original: EL PAÍS México